¿Qué fue el proyecto Ametex y por qué marcó el inicio de una era constructiva en Bolivia a finales del milenio?

Entre 1998 y 2000, cuando La Paz todavía discutía si el bug del Y2K iba a acabar con las computadoras (spoiler: no pasó nada), nosotros estábamos levantando Ametex. Este proyecto… bueno, no fue solo otro edificio más en la ciudad. Fue de esos trabajos que te enseñan que la construcción en Bolivia requiere algo más que cemento y varillas – necesitas entender cómo piensa la gente, cómo vive, qué espera de un espacio.

Mira, Ametex representó para la Constructora Jorge José Márquez Saleg ese momento donde dices: «Ok, ya entendimos cómo hacer las cosas bien en este país». Fueron casi tres años de aprendizaje constante, desde lidiar con las lluvias de enero que convierten cualquier obra en un lodazal, hasta coordinar con proveedores que a veces… digamos que tienen su propio concepto del tiempo boliviano.

La travesía constructiva desde Ametex hasta proyectos monumentales del siglo XXI

Después de Ametex, algo cambió en nosotros. Ya no éramos solo constructores; nos convertimos en esos socios que la gente busca cuando quiere algo más que paredes y techos. ¿Sabes? Es como cuando Roberto (nombre ficticio por privacidad) nos llamó en 2016 para el Hotel Atix. Me dijo: «Jorge, necesito que esto funcione como reloj suizo pero con alma paceña». Ummm… desafío aceptado.

Nuestro portafolio creció de manera… curiosa. No planeada, honestamente:

  • El Edificio Achumani (2000) salió justo después de Ametex – como que agarramos vuelo.
  • Luego vino Achumani 2 en 2003., porque aparentemente hicimos algo bien la primera vez..
  • El Edificio Reyna Sofía (2005) fue donde experimentamos con diseños más atrevidos…
  • Las Flores (2007) y Los Geranios (2010) – sí, tuvimos nuestra época botánica….
  • La Iglesia María Madre (2011) – ugh, trabajar con espacios sagrados es otra dimensión…..

Para ser justos, no todo fue construcción residencial. El Hotel Tecnoboutique en 2019 fue… peculiar. El dueño quería «tecnología del futuro con encanto del pasado». Todavía no sé exactamente qué significaba eso, pero lo logramos. Creo.

Proyectos emblemáticos que redefinieron la arquitectura urbana paceña

El Edificio Ophir de 2017 tiene una historia especial. No solo porque ahora es donde tenemos nuestra oficina en la Avenida Gavino Villanueva Nº 14, Piso 3, Oficina 3A, sino porque representó todo lo que aprendimos desde Ametex. Es raro, pero cuando entras al lobby, puedes sentir esos 19 años de experiencia desde el proyecto del 98.

Luego están los hoteles. Hotel Rosario del Sur (2017) fue un reto porque el terreno en El Alto es… complicado. El viento ahí arriba no perdona, y tuvimos que adaptar todo el diseño. Elena (nombre ficticio por privacidad), la inversionista, nos decía: «Necesito que los huéspedes no sientan que están a 4,100 metros de altura». Jaja, como si pudiéramos cambiar la física.

Evolución técnica y compromiso social en dos décadas de construcción

Desde aquel proyecto inaugural Ametex hasta el Edificio Altum Nova que entregaremos en 2025, hemos visto cambiar Bolivia. Y no hablo solo de construcción. En el 2000, conseguir materiales importados era una odisea; hoy, el desafío es elegir entre tantas opciones. Aunque… el cemento boliviano sigue siendo el mejor, no me importa lo que digan los importadores.

Los proyectos recientes como Galería Altamira y Edificio Aljhada (ambos de 2023) muestran cómo la construcción en La Paz evolucionó. Ya no es solo apilar ladrillos; es crear espacios que respiren, que se adapten al clima loco de nuestra ciudad donde puedes tener las cuatro estaciones en un solo día.

¿El secreto? Escuchar. Suena simple, pero… cuando María (ficticio) nos contrató para remodelar su casa en Obrajes, pasamos tres horas solo tomando café y escuchando cómo su familia usa cada espacio. Eso no lo enseñan en ninguna facultad de arquitectura.

Metodología práctica que define nuestra filosofía constructiva

Nuestro enfoque desde Ametex siempre fue directo:

  1. Escuchamos sin interrumpir (aunque a veces queramos sugerir algo mejor).
  2. Planificamos considerando el clima, el terreno y –esto es importante– el presupuesto REAL..
  3. Ejecutamos con un equipo que conoce La Paz como la palma de su mano…
  4. Entregamos cuando dijimos que íbamos a entregar (revolucionario en Bolivia, lo sé)….

Esta metodología nos permitió completar más de 16 proyectos mayores desde aquel Ametex del 98. Cada uno con sus peculiaridades. El Edificio Iriarte (2011) necesitó refuerzos especiales por el tipo de suelo en Sopocachi. El Edificio Topacio (2015) requirió un sistema de ventilación especial porque… bueno, el cliente tenía una colección de orquídeas. En serio.

Visión futura y proyectos en desarrollo

Mientras escribo esto desde nuestra oficina en el Ophir, veo por la ventana cómo La Paz sigue creciendo. El Altum Nova será nuestra declaración para 2025: todo lo aprendido desde Ametex, condensado en un proyecto que –esperamos– defina el siguiente cuarto de siglo de construcción boliviana.

La verdad es que cada proyecto, desde aquel Ametex hasta hoy, nos enseñó algo. A veces fue cómo manejar el concreto a 3,600 metros de altura, otras veces fue entender que doña Carmen (ficticio) realmente necesitaba esa ventana extra en la cocina aunque no estuviera en los planos originales.

Si estás buscando una constructora que entienda estos matices, que sepa que construir en Bolivia es un arte particular, puedes revisar nuestros proyectos completos o directamente contactarnos. No prometemos milagros, pero sí resultados sólidos.

Como miembros activos de la Cámara Boliviana de la Construcción, mantenemos estándares que… bueno, que importan cuando estás invirtiendo tu dinero en ladrillos y sueños.

Preguntas frecuentes

¿Qué tipo de garantías ofrece la empresa después de entregar proyectos como Ametex o edificaciones similares?

Desde nuestro primer proyecto Ametex en 1998, implementamos un sistema de garantías que va más allá del papel. Ofrecemos 5 años en estructura, 2 años en acabados y –esto es lo importante– respondemos personalmente cuando algo necesita ajuste. No desaparecemos después de entregar las llaves. De hecho, todavía atendemos llamadas de clientes del Edificio Achumani del 2000 cuando necesitan alguna consulta. Es parte de nuestro ADN desde que Jorge José Márquez Saleg estableció la empresa: construimos relaciones, no solo edificios. La garantía real es que seguimos aquí, en nuestra oficina de la Avenida Gavino Villanueva, disponibles para lo que necesiten.

¿Cuánto tiempo toma típicamente completar un proyecto de construcción residencial en La Paz?

Depende. Un edificio como Los Geranios nos tomó 14 meses, pero el Hotel Atix requirió casi dos años. La altitud de La Paz afecta los tiempos de fraguado del concreto, las lluvias de verano pueden paralizar todo por semanas, y… honestamente, a veces los permisos municipales tienen su proprio calendario misterioso. Para un edificio residencial estándar de 8 pisos, calcula entre 12 a 18 meses. Pero ojo – preferimos dar plazos realistas que cumplir, no fechas optimistas que luego se estiran. Desde Ametex aprendimos que es mejor ser honestos desde el principio.

¿Trabajan con proyectos fuera de La Paz o solo en el área metropolitana?

Principalmente nos concentramos en La Paz y El Alto, donde conocemos cada quirka del terreno y tenemos relaciones sólidas con proveedores locales. Hemos recibido propuestas de Cochabamba y Santa Cruz, pero… mira, nuestra fortaleza está en entender el contexto paceño. Sabemos exactamente cómo construir para que una estructura soporte los vientos de julio en El Alto o las lluvias torrenciales de febrero en la zona sur. Si el proyecto lo amerita y podemos garantizar nuestra calidad, lo consideramos. Pero somos selectivos – preferimos hacer menos proyectos bien hechos que expandirnos y perder esa atención personal que nos caracteriza.

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